Ignacio

“O primeiro centro de Fisioterapia de Marín”…; el primero en salir en la web cuando buscas un centro en Marín, porque en lo que respecta al cumplimiento de la ética profesional y el código deontológico, que vela por el bienestar y la salud del paciente, deja bastante que desear.
Llevaba 40 sesiones por un problema músculo-esquelético y la señora que atiende en recepción decidió darme el alta sin consultármelo -me enteré por mi seguro; una decisión que trascendió el ámbito puramente médico y que fue guiada por el rencor y la animadversión. Y todo porque no le pareció bien que mostrase mi disconformidad cuando me entero de que se me quiere suspender el tratamiento temporalmente porque mi fisio se va de vacaciones una semana y media. Este hecho me parece de una falta de ética total e incumple especialmente el ya citado código deontológico.
Cuidado, porque cuando te atiende por teléfono pinta el sitio como el mejor centro de Marín y alrededores; pero luego, cuando entras y compruebas lo que allí ocurre, te das cuenta de que todo es canto de sirena.
Durante mi tratamiento, que todavía no ha concluido, me atendió una chica muy simpática y habladora, pero durante los masajes no para de charlar y se pone a gesticular, interrumpiendo el tratamiento de manera bastante inadecuada. Además, la mayor parte de las veces está desganada, se pone a bostezar y se nota que los masajes no los da con tanta energía como otros días.
Las veces que no me atendió ella, lo hizo un fisio muy profesional; y vaya diferencia, tanto en el trato como en la praxis. A él le quiero dedicar especialmente estas palabras por el buen trato que recibí cuando estuve en sus manos: siempre explicando con detalle todo lo que hace, con mucho rigor y cuidado, y muy buen conversador, lo cual no le impide realizar su trabajo con destreza y efectividad. Sigue así! 🙂
En otra ocasión, le comenté a la señora de recepción que mi médico me había dicho que lo normal en un tratamiento de este tipo es dedicar al menos 40 minutos. Uy cuando se lo planteé! Me dijo que mi seguro paga poco y que me tenía que conformar con lo que se me daba. Al final, uno recibe como mucho, 10 minutos de masajes, y si suena la flauta, se te dan bien; luego el tiempo restante, electroterapia o ultrasonidos.
Quiero dejar apuntado que la salud de las personas es muy importante. Con la mía se ha jugado por razones ajenas a la medicina, y es algo que quería dejarles aquí reseñado.
También me da pena que este tipo de praxis manche el buen hacer del que pone nombre al centro, que me consta por amistad con un colega suyo, que es un profesional como la copa de un pino.
Por todo esto que les comento les invito a que se piensen dos veces el recurrir a este centro. Nuestra salud es sagrada!

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